FEIRA DO VIÑO DE AMANDI

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El recinto ferial, en la Praza do Concello, se llena de la música de la banda de música de Sober, una de las más antiguas de Galicia, con 130 años de historia, y uno de los símbolos de esta localidad luguesa, para amenizar este gran encuentro en torno al vino de Amandi (subzona de la D.O. Ribeira Sacra). La cita sirve, además, como excusa para mostrar el entorno de la zona y su modo de vida, centrado en la viticultura pero también en la alfarería, con la vecina parroquia de Gundivós como productora. Un acercamiento a los puestos de artesanía en la feria bastará para comprobar la relevancia que tienen las piezas de esta antiquísima alfarería por su utilidad en las labores viticultoras.
Los bodegueros de Amandi venden aquí cientos de botellas de su vino mencía, abanderado de los tintos gallegos, y los visitantes tienen la oportunidad de probar los junto con otros excelentes productos, también a la venda, como quesos y pan, miel de la Ribeira Sacra y las roscas de dulce de Millán, estos últimos muy apreciados por su calidad y cada vez más demandados.
La fiesta reúne a millares de personas y pone de relieve la importancia de la actividad vitivinícola en la zona, así como el impulso y el prestigio de un vino que, según cuentan las leyendas era llevado a la Roma de los césares y se cultivaba desde los tiempos en que se asentaron las órdenes monásticas en la Ribeira Sacra, en terrazas por las fuertes pendientes de las laderas de los cañones del Sil. Una orografía que dificulta mucho el trabajo en las vides, razón por la que esta viticultura es llamada “heroica”.
 
Para no perderse: 
Los puestos de alfarería de Gundivós, muy particular por su acabado en negro. 
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