A RAPA DAS BESTAS DE SABUCEDO

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Entre todos los curros o rapas das bestas que tienen lugar en Galicia durante el verano, el de Sabucedo destaca por haber conservado la pureza de la tradición. Este es el único curro en el que los aloitadores se enfrentan con los caballos de igual a igual, sin cuerdas ni palos, para inmovilizarlos y raparles las crines. Jóvenes de la parroquia se inician cada año en una tradición centenaria que llevan en la sangre, una forma de entender la vida en comunión con los caballos. Un código de acciones que aprenden desde niños, basado en la acción y colaboración de tres aloitadores, es la forma en que establecen la noble y peligrosa lucha con las bestias para conseguir vencerlas.
La rapa de Sabucedo se hizo siempre en un recinto de piedra (el curro) en el centro del pueblo. Desde hace unos años, se desplazó al curro nuevo, hecho de mampostería, donde es seguida por un multitudinario público. La fama de la rapa de Sabucedo, una tradición ancestral, con un fuerte componente ritual, recibió la atención de antropólogos y estudiosos de todo el mundo. Se celebra bajo a protección de San Lorenzo –parte de los caballos salvajes pertenecen al santo, es decir, a la parroquia, y son estos los que se rapan en la fiesta–, a quien se encomienda el pueblo en la misa del amanecer del sábado. Vecinos y visitantes salen después al monte, con provisiones para reponer fuerzas, a buscar los caballos y conducirlos hacia el curro, en una singular experiencia turístico-etnográfica.

Destacado:
Salida al monte con los vecinos de la parroquia, el sábado, para reunir los caballos.
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