El Camino de Fisterra-Muxía es la única ruta jacobea con origen en Compostela.
Aunque el Camino concluye como tal en la ciudad de Santiago, la peregrinación no termina en Compostela. Desde la más remota antigüedad todos los pueblos y todos los viajeros que se acercaron a este rincón occidental de Europa sintieron deseos de proseguir la senda del sol, de llegar al fin de la tierra para contemplar la inmensidad del infinito y ver el sol penetrando en las aguas del mar. Algunos peregrinos decidieron ya en sus orígenes prolongar su peregrinación hasta la Costa da Morte, el último reducto de tierra conocida entonces, convirtiendo en tramo final de su viaje un itinerario señalado en el cielo por la Vía Láctea.


Se trata de una construcción de 1868 reformada en 2002. La tranquilidad es acompañada de suculentas cenas elaboradas artesanalmente, charlas en los numerosos rincones de la casa o paseos por el campo.
Se trata de una construcción de 1868 reformada en 2002. La tranquilidad es acompañada de suculentas cenas elaboradas artesanalmente, charlas en los numerosos rincones de la casa o paseos por el campo.
Esta antigua casa de labranza construida a principios del siglo XX y recientemente restaurada, disfruta de una privilegiada situación a orillas del embalse de Santa Uxía. Desde el cercano mirador del Ézaro podrá divisar un espectacular paisaje de la costa gallega.
Este establecimiento está situado en una atalaya mirando a la ría de Fisterra. Sus puestas de sol, atardeceres maravillosos y su encanto, harán de su estancia una experiencia inolvidable.
Su entorno natural es admirado por quienes se acercan a visitarla. Un lugar que enamora por sus gentes y paisajes, por su gastronomía y cultura. 
Situada en Santa Mariña, en pleno mundo rural, conserva el sabor de la tradición. El lugar participa de un paisaje de gran riqueza.