El Camino Primitivo debe su nombre a ser el primer itinerario jacobeo del cual se tiene referencia.
Uno de los primeros devotos en seguir esta ruta fue el rey Alfonso II el Casto que, gobernando el Reino Astur, realizó el camino desde Oviedo hasta Santiago de Compostela en el primer tercio del s. IX, para visitar la tumba del Apóstol descubierta pocos años antes. La aportación del monarca resultó clave para consolidar la peregrinación aCompostela al confirmar que los restos aparecidos pertenecían a Santiago el Mayor. Por orden del rey se construyó una pequeña iglesia en el lugar del hallazgo, y la noticia se propagó entre la comunidad de creyentes, iniciándose las peregrinaciones y la organización del culto apostólico en la naciente urbe.

Su nombre procede de la contracción de las palabras gallegas “longa” y “arela”, que se podrían traducir como “profundo deseo”. Se trata de una antigua casa de labranza, en su tiempo rica e importante, con referencias documentales que se remontan al s. XVII. La actual configuración arquitectónica, compuesta por cuatro edificaciones rehabilitadas a la manera tradicional, data de finales del s. XIX y se ubica en una finca de 70.000 m2 de pradería poblada de árboles autóctonos como robles, castaños, acebos abedules o fresnos.
La construcción de la Casa de los Sangro se inicia en 1730, a partir de un encargo realizado al arquitecto compostelano Lucas Ferro Caaveiro, sufriendo ciertas modificaciones en 1769, como la incorporación del escudo de los Quiroga que preside su fachada. La edificación situada en pleno centro histórico de Lugo fue reformada e inaugurada como hotel en marzo de 2008. De su interior cabe destacar la escalinata, pétrea en el primer piso y de madera en los dos siguientes, la decoración propia de cada una de sus espaciosas habitaciones y baños, y la profusión de detalles únicos como cuadros, lámparas, radiadores, tallas de madera, etc que decoran las estancias comunes; todo ello acorde al esplendor de una casa señorial del s. XVIII.
Esta antigua casa de labranza situada en la comarca de A Ulloa fue construida entre los años 1840 y 1841, siendo restaurada en el año 1993 para dedicarse a turismo rural a partir de 1995. Consta de dos plantas, con 130 m2 de superficie cada una de ellas. En la planta baja se encuentran los espacios comunes (cocina, comedor, sala de estar y bodega), mientras que en la planta superior se distribuyen las 5 habitaciones y los baños de la casa. Está enclavada en una finca de 3000 m2 donde se conservan otras edificaciones como el pajar, el horno y el hórreo. La finca linda con el río Ferreira y el puente romano por donde discurre el Camino Primitivo.
CASA MILIA I se levanta sobre una antigua casa de labranza recientemente rehabilitada con materiales como piedra y madera. La primera construcción en mampostería data de 1940, siendo reformada en el año 1993 y conservándose en perfectas condiciones en la actualidad. Dispone de una superficie útil de 130 m² distribuidos en cuatro habitaciones con baño y un salón social, además de un amplio jardín que rodea la casa.
La casa fue adquirida a mediados del s. XVII por un gallego emigrado a Cuba. Conocida como la “Casa da Pena” fue usada como estancia de veraneo, pasando a ser residencia habitual a finales del s. XVIII. La edificación, típicamente gallega, de planta rectangular con distintos niveles, sustentada por robustos muros y vigas de castaño, fue restaurada en 2001 conservando al máximo su morfología y elementos originales. Está rodeada por una finca con árboles propios de la zona, algunos de ellos centenarios, bordeada por muros y cierres típicos de la época.