Desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección, se suceden sin parar las procesiones que rememoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Las calles de Ferrol se llenan de fervor religioso y bullicio, en torno a los pasos de sus cinco cofradías, herederas de una tradición secular y de un espíritu de hondo calado popular que resiste a los cambios sociales y generacionales.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Vistosas, multitudinarias, emotivas y solemnes, destacan entre todas ellas las del Viernes Santo: por la mañana, el Santo Encuentro, en la plaza de Amboage; por la tarde, la del Santo Entierro, de marcado carácter litúrgico, en la que se lleva la Santa Urna, toda una reliquia de la Semana Santa ferrolana y, por la noche, la estremecedora procesión de los Caladiños, que recorre la calles del casco histórico de la Magdalena, con los pasos de San Juan, Cruz Sudario y la Virgen de los Dolores, y se retira de madrugada, tras el tradicional canto de la Salve.

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