Los ayuntamientos que forman este geodestino son: A Pobra de Trives, A Rúa, A Veiga, Carballeda de Valdeorras, Chandrexa de Queixa, Larouco, Manzaneda, O Barco de Valdeorras, O Bolo, Petín, Rubiá, San Xoán de Río y Vilamartín de Valdeorras.

Cabeza Grande en Manzaneda, con casi 1.800 m de altitud, y Pena Trevinca, con 2.127 m, son los techos de Galicia. Una Galicia blanca que parece tocar el cielo.

En el ayuntamiento de O Bolo, el majestuoso santuario barroco de As Ermidas mira al cielo desde una profunda garganta del río Bibei,  ya que fue construido para ser contemplado desde lo alto.

En el Macizo Central, Manzaneda es la única estación de esquí de Galicia. Es también una estación de montaña abierta todo el año en la que se puede disfrutar del deporte y del turismo de naturaleza. Los montes de Pena Trevinca son un espacio natural protegido. Sus cumbres están coronadas por lagos glaciares como Ocelo o la Lagoa da Serpe, de aguas purísimas y cristalinas. Esta es Zona de Especial Protección de Aves, el lugar ideal para los amantes del turismo ornitológico. Hay también magníficas rutas de senderismo, turismo fluvial en el embalse de A Veiga y una joya oculta, el Teixadal de Casaio, uno de los mayores bosques de tejos de Europa.

Pero si estas tierras son bien conocidas es sobre todo a su vino, caldos que buscan su propio mercado apoyándose en una Denominación de Origen propia, Valdeorras (de las once uvas presentes, mencía y godello mandan).

Patrimonio

En lo tocante a las representaciones arquitectónicas hay que destacar dos torres: la del Castro (a las afueras de O Barco, con espléndida vista sobre la villa y el río) y la de Bolo.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

La parroquia de Xagoaza en O Barco posee el mejor ejemplo de románico valdeorrés en su monasterio e iglesia del siglo XII, que perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén. Claro que existen obras anteriores, como el magnífico puente de A Cigarrosa, en A Rúa, que une este ayuntamiento con el de Petín y formaba parte de la Vía XVIII del Itinerario de Antonino.

El viajero que se acerque a este geodestino no puede dejar de visitar el santuario de As Ermidas, en O Bolo, encajado en el cañón del río Bibei, en un paraje de cuento.

 

Espacios naturales

Desde el punto de vista natural el geodestino esconde varias sorpresas interesantes.  Una de ellas es el Parque Natural da Serra da Enciña da Lastra, que limita con León, un tesoro de más de tres mil hectáreas. Y curioso: tiene unas excelentes colonias de murciélagos que aún encierran muchos secretos. Otra de esas sorpresas es el paisaje protegido Val do río Navea (este valle se extiende por los ayuntamientos de San Xoán de Río y A Pobra de Trives), con un magnífico bosque de especies autóctonas.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Un bosque con reconocimiento de monumento natural es el Souto de Rozabales en el que se encuentra el castaño de Pumbariños y secreto de 12,15 m de perímetro y quizá milenario. Y otra más, en fin, el Macizo Central (para ser justos, una parte de él), donde se encuentra no sólo la villa de Manzaneda con los restos bien conservados de sus murallas, puerta de acceso al recinto y castillo, sino también la única estación de esquí de Galicia. 

Cierto es que todo eso puede palidecer ante otro espacio declarado Red Natura: Pena Trevinca, paraíso de montañeros e incluso escaladores. El pico que le presta el nombre está a 2.127 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en el de mayor altitud de Galicia. Está rodeado de bellos valles de origen glaciar.

Fiestas y gastronomía

Hay en este geodestino una fiesta que destaca sobre las demás, hasta el punto que fue declarada de Interés Turístico de Galicia: el Folión Tradicional, que tiene lugar en el ayuntamiento de Manzaneda y que tiene como personaje principal la Mázcara, como folións hay también en otros enclaves del geodestino, destacando el de Vilariño de Conso. En A Pobra de Trives se rinde homenaje gastronómico a su excelente chorizo, meses antes de que tengan lugar en la misma localidad las ya muy veteranas Xornadas Internacionais do Folclore.

Pero si estas tierras son bien conocidas no se debe solo a sus fiestas sino sobre todo a su vino, caldos que buscan su propio mercado apoyándose en una Denominación de Origen propia, Valdeorras (de las once uvas presentes, la mencía y godello mandan). Algunas de las bodegas que se localizan a tiro de cañón del río Bibei (en Larouco, vía romana con un diseño que parece imposible, máxime dos milenios atrás, y que salva espectacularmente el desnivel hasta la corriente de agua) parecen estar erguidas en lugares sencillamente inaccesibles.Tanto la Miel de Galicia como la Castaña de Galicia son productos con Indicación Geográfica Protegida.

Como es de esperar, la gastronomía es tradicional y la típica de la montaña. La miel está presente en toda Galicia, pero aquí tiene fama por su calidad. Geodestino este, por otra parte, que presume de buena castaña.

DESTACADO: Valle del río Navea

El valle del Navea es Paisaje Protegido, en él predomina la vegetación arbórea, como el gran bosque de San Xoán de Río o los famosos castañales de la comarca de Trives. Los históricos castaños conviven con curiosas construcciones que se están rehabilitando llamadas sequeiros, destinadas tradicionalmente al secado de castañas.

Sobre el río Navea hay un puente medieval, construido sobre los restos del antiguo puente romano. Este río vierte sus aguas al Bibei, cuyo cauce es atravesado por uno de los puentes romanos mejor conservados de Galicia construido para el paso de la Vía Nova o vía XVIII del itinerario de Antonino cuyo trazado se finalizó sobre el año 80 d.C.

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