Camino de Santiago
Naturaleza
Cultura y patrimonio
Mar y costa
Rutas
Gastronomía
Turismo de salud
PROMOCIONES PARA DISFRUTAR AHORA
Agenda cultural
Va a pasar... Ver todos
Hierve el agua levantando espumas blancas... en gallego “ferve a auga”... y las cascadas se convierten en “fervenzas”.
En Galicia el agua no es un bien escaso, pero si es un bien preciado. Un territorio delimitado por el oceáno Atlántico por su lado oeste y por el mar Cantábrico en su vertiente norte, es la puerta de entrada a frecuentes frentes tormentosos que lo riegan con abundancia. En su orografía quebrada, las apacibles costas conviven con altas montañas que superan los dos mil metros de altitud. Sus ríos, regatos, torrentes y manantiales encuentran en su recorrido frecuentes dificultades que horadan o salvan creando espectaculares saltos de agua.
La distinta dureza de los materiales geológicos, las rupturas abruptas provocadas por las fallas y el efecto de una incesante erosión sobre los lechos fluviales conforman atractivos paisajes dominados por la presencia del agua.
La existencia de numerosas fervenzas en Galicia se pone de manifiesto en las docenas de palabras gallegas que tenemos para denominarlas: fervenzas, férvedas, fírvedas, freixas, fechas, ficheiras, chorreiras, cadoiros, saltos, cachóns, callóns, cachoeiras, abanqueiros, ruxidas, ruxidoiras, rexedoiras, cenzas, caeiras, pincheiras, seimeiras...
Resulta difícil determinar el número exacto de saltos de agua que esconde nuestro patrimonio natural. Arroyos, torrentes, riachuelos y afluentes se abrazan y se deslizan por Galicia en centenares de cascadas.
En esta guía recogemos una selección de las que consideramos más relevantes, clasificadas en trece grupos según la característica que mejor las define: su altura, su abundante caudal, la formación de pozas, de toboganes...
Las siguientes páginas invitan a sumergirse en un poema sensorial de extraordinaria belleza, en el que la brevedad de los textos cede todo el protagonismo a las fotografías.
Pero no solo se trata de la potencia visual de estos escenarios naturales, sino también de sus sonidos, sus juegos de luces y sombras, la humedad permanente y la vegetación que se refugia en estos entornos. Todo eso convierte a las cascadas en lugares mágicos donde experimentar una especial conexión con la naturaleza.
La seducción está garantizada.
Este portal utiliza cookies propias de tipo técnico y de terceros para mejorar, mediante el análisis de la navegación, el servicio ofrecido. Las cookies no se utilizan para recoger datos personales. Conozca como las utilizamos y de que manera se puede cambiar su configuración
Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.