Las fiestas de Lugo, las Fiestas de San Froilán, son de las más concurridas de Galicia... y duran casi toda la primera quincena de octubre. 

Durante este tiempo, Lugo se convierte a una misma religión: la del teatro, la música, las verbenas, los pasacalles ¡y las tapas! Para muchos, las mejores de Galicia, sobre todo riquísimas especialidades gastronómicas: el pulpo, la “carne ao caldeiro” y las riquísimas sobremesas tradicionales lucenses.

Lugo es también y, sobre todo, una ciudad con un espléndido pasado romano como se puede ver en  la Muralla que la rodea que es Patrimonio de la Humanidad, en las Termas o el Puente Romano. Y no hay  que perderse una visita a la Catedral y a la Virgen de los Ojos Grandes, una preciosa talla medieval de piedra policromada. Y para recuperar fuerzas, una tapa y un vino mencía en las concurridas tabernas del casco histórico.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Destacado

El visitante de Lugo no debe abandonar la ciudad sin hacer algún tramo de la ruta que parte del Centro de Interpretación de la reserva de la Biosfera "Terras do Miño" a orillas del río Fervedoira, y recorre unos 18 kilómetros por el margen izquierdo del Miño hasta la desembocadura del río Neira.

En él se puede admirar la belleza de las orillas y la riqueza natural del río más importante de Galicia y de los afluentes que en él van desembocando. En la misma ciudad de Lugo, y formando parte de este conjunto, es muy agradable el paseo por el Parque do Miño, que abarca la franja longitudinal entre la carretera de Madrid (N-VI) y el margen izquierdo del río, desde el barrio de A Ponte hasta el de A Tolda, en la confluencia con el río Fervedoira, al orillas del cual continúa el parque periurbano de O Rato.

Todo un circuito asombrado por especies arbóreas autóctonas. La zona de mayor accesibilidad parte del balneario donde además podemos visitar las termas romanas. El proverbial remanso del Miño nos acompaña en este trecho del parque que está diseñado en tres zonas: una peatonal siguiendo la línea de los alisos y la vegetación propia de las orillas de ríos, otra para bicicletas de cómodo trayecto, y una tercera de coches que comunica hasta tres áreas de aparcamiento. Cuenta además con bancos y zonas de ocio para los más pequeños.

Ruta recomendada

De inicio...

Iniciamos nuestra ruta visitando los vestigios de la antigua Lucus Augusti. Comenzamos en los restos de las termas romanas, al lado del río, de las que buena parte aun están por excavar. Los elementos conservados se hallan en el interior del edificio del actual balneario. Una de las estancias, prácticamente intacta, se piensa que servía como vestuario al contar con unas hornacinas con arcos de medio punto que serían el lugar para dejar la ropa. La otra sala conservada era para los baños fríos y posteriormente fue convertida en capilla cristiana.

Hasta el Parque Rosalía de Castro...

Tras la visita seguimos el paseo a lo largo del río hasta encontrarnos con el Puente Romano, originario del s. I y parte de la Vía XIX que unía la ciudad con Bracara Augusta y Asturica Augusta. Nos encaminamos a continuación hacia el hito romano más importante: la muralla del s. III. Como tenemos que salvar un acusado desnivel desde el lecho del río hasta el emplazamiento de la ciudad, subimos por las Costas do Parque hasta el Parque Rosalía de Castro. El camino nos ofrece muy buenas perspectivas de los sectores sur y oeste de la ciudad, así como de su entorno rural, con abundantes huertas y pastos para el ganado.

Caminar por la Muralla...

Siguiendo las calles Xeneral Tella y Viveiro llegamos a la Porta de Santiago que nos ofrece la posibilidad de subir a la muralla por unas escaleras situadas frente a la fachada de la Catedral, que luego visitaremos. Hace falta recorrer todo el adarve, muy amplio y de buena base. Será un paseo de algo más de dos kilómetros, que nos llevará una media hora, pero se nos pasará en un suspiro, pues es realmente hermoso y evocador el hecho de ir tirando por lo alto del monumento y observando la ciudad desde una atalaya excepcional. El recorrido lo haremos en sentido inverso al de las agujas del reloj.

Desde lo alto de la muralla es posible contemplar el paisaje urbano actual de la ciudad, con edificios no muy altos en el centro y varios espacios libres de ciertas dimensiones en el sector intramuros (plazas, jardines, patios interiores e incluso alguna pequeña finca cultivada hasta no hace muchos años) que explican por qué se conservó la muralla, pues no fue necesaria una expansión fuera de su contorno hasta fechas muy recientes.

También se puede disfrutar de la única torre que se conserva en parte, la de A Mosqueira. Aunque desde arriba son difíciles de contemplar bien, la muralla cuenta con diez puertas, la mayoría de las cuales han sido ampliadas o abiertas de nuevo desde 1830. Hay que destacar entre ellas las de Miñá, Falsa y San Pedro, que se conservan desde la época romana con pequeñas modificaciones.

En la Catedral...

Una vez completado el recorrido bajamos por el mismo lugar por donde habíamos subido y podemos contemplar la Catedral; estamos delante de su fachada neoclásica que se hizo a finales del s. XVIII para sustituir la originaria románica. En su interior lo más destacado son las tres naves románico-góticas y el triforio, así como la Capilla e Imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, así llamada por la expresividad de su rostro, el coro barroco de madera y el deambulatorio gótico. Podemos salir por la puerta norte, de hermosa factura románica con un tímpano en el que se yergue un Cristo Majestad del s. XIII.

Praza de Santa María, do Campo, da Soidade...

Llegamos así a la Praza de Santa María y al sobrio Palacio Episcopal, barroco. Muy cerca está la Praza do Campo, auténtico corazón de la ciudad, lugar donde seguro se situaba el foro romano y donde se celebraron mercados en la urbe durante muchos siglos. En el centro tiene una fuente de traza barroca y en sus contornos algunas casas blasonadas y con soportales. Esta plaza y sus alrededores son la principal zona de vinos y tapas de Lugo, que cuenta también con una buena oferta de restaurantes. Es un lugar muy típico y que nos ofrece estampas realmente bonitas de la ciudad. En uno de sus extremos se abre la Rúa Nova, el cardus máximo o principal arteria de la urbe romana. A poca distancia aparece la Praza da Soedade, con la antigua iglesia gótica de San Francisco, hoy de San Pedro, a la que LUGO 53 está adosado el edificio que alberga el Museo Provincial, donde podremos completar nuestra visión sobre el legado romano pues conserva muchos elementos encontrados al hacer obras en la ciudad, como el excepcional mosaico que recoge la mitología de Dédalo y Persifae, único en el mundo romano. Son notables también las colecciones de orfebrería prerromana y de elementos paleocristianos.

De la Praza de Santo Domingo a la Praza Maior...

Continuamos camino y desembocamos en la Praza de Santo Domingo, otra de las más concurridas de la ciudad, donde aparece el Convento de las Madres Agustinas, con elementos góticos. Entre Santo Domingo y la Praza Maior, hacia donde nos encaminamos ahora por la rúa da Raíña, está el auténtico centro funcional de la ciudad, con vocación comercial y hostelera. En la Praza Maior hay que destacar la Alameda que ocupa el espacio central, la Casa Consistorial Barroca y el edificio del Círculo de las Artes, de estilo ecléctico de fines del s. XIX. Salimos del espacio intramuros por la puerta del Obispo Aguirre (abierta en 1894) y siguiendo la calle Ramón Ferreiro llegamos a un sector ocupado por una serie de servicios públicos y una amplia zona verde que enlaza con el Parque Rosalía de Castro que atravesamos al inicio de la ruta. Aquí están los edificios de los dos institutos tradicionales, las escuelas de Maxisterio y Estudos Empresariais y dependencias administrativas. Es un área de descanso y ocio con un magnífico mirador sobre el Miño en el que acabamos nuestro recorrido.

Dónde comer

La Praza do Campo y las calles que en ella desembocan son una afamada zona de vinos en toda Galicia. Es muy agradable recorrer los bares en las horas previas a la comida y a la cena por la variedad de tapas que acompañan a la consumición, incluidas en el precio de la misma, y la buena calidad de los vinos, en especial los de la vecina denominación de origen Ribeira Sacra.

En estas mismas calles se encuentran algunos de los más afamados restaurantes de la ciudad. Pero no es éste el único sector de vinos y restaurantes de la ciudad, pues en los barrios de Recatelo (en las cercanías del parque Rosalía de Castro),  Milagrosa (en la parte norte de la ciudad) y Campo Castelo (detrás de la Casa Consistorial) también hallamos buenas opciones.

A la hora de comer se nos ofrece lo mejor de las materias primas del país, pues las carnes llegadas del entorno inmediato son muy buenas y la oferta de pescado no desmerece nada por la cercanía de los enclaves pesqueros del norte de la provincia o incluso del gran puerto de A Coruña. Las anguilas (fritas o en empanada) son un plato típico de Lugo, sobre todo en las afueras, en las cercanías del río. Y entre los postres hay que probar los famosos quesos ahumados de San Simón.

No perderse

  • SEMANA DE TEATRO CLÁSICO
    Finales de enero-principios de febrero. Representaciones de obras dramáticas clásicas interpretadas por compañías y artistas famosos y también noveles.
  • SEMANA DEL CORPUS. FESTIVAL DE MÚSICA CIDADE DE LUGO
    Se extiende durante los meses de abril, mayo y junio. Conciertos de música clásica en diferentes escenarios de la ciudad, con intérpretes de reconocido prestigio nacional e internacional.
  • OFRENDA DEL REINO DE GALICIA AL SANTÍSIMO
    Se hace el domingo siguiente al día del Corpus, en junio. Los alcaldes de las siete cabeceras de provincia del antiguo reino de Galicia realizan una ofrenda al Santo Sacramento, expuesto permanentemente en la Catedral gracias a un privilegio concedido en la época medieval. Una misa y procesión cierran el acto. Declarada Fiesta de Galicia de Interés Turístico.
  • ARDE LUCUS
    Fiesta romana que coincide con el solsticio de verano en la noche de San Juan. Los participantes se visten con trajes que imitan a los de la época y se hacen una serie de actos, entre los que las hogueras y montajes con fuego son elemento esencial, rememorando el pasado romano. Las representaciones teatrales son un elemento destacado de la fiesta.
  • FESTAS DE SAN FROILÁN
    Fiesta de Interés Turístico Nacional que se celebra del 4 al 12 de octubre. Fiestas tradicionales muy concurridas. Pasacalles, verbenas, teatro, conciertos, actuaciones folclóricas y celebraciones religiosas son algunos de los actos que se repiten todos los años, además de la tradición de ir a tomar el pulpo al campo de la fiesta. El Domingo das Mozas cierra las celebraciones, rezando la tradición que es el día indicado para encontrar novia formal entre las que acuden a la fiesta. Más información en la web: www.sanfroilan.lugo.es.

 

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