El estuario del río Miño, espacio compartido por Galicia y Portugal, es un humedal de características excepcionales. En la orilla gallega encontramos multitud de hábitats diferentes que acogen una nutrida población de aves, especialmente en migración y durante el invierno. Pero aún hay más: el litoral de A Guarda, abierto al Atlántico es un buen balcón para observar aves marinas.

Aves en La Raya húmeda

El gran río Miño desemboca formando un magnífico estuario, sus aguas chocan con el Atlántico no sin antes dejar su carga de sedimentos que, con el trascurso del tiempo, han dado lugar a una gran variedad de hábitats palustres de gran extensión e interés natural. Buena parte de ellos se encuentran en islas fluviales, como la Canosa, que al estar a salvo de las molestias humanas resultan muy tranquilas para la fauna y, en especial, para las aves.

Acompañando las aguas del Miño en su camino al mar encontramos aún más hábitats de interés como playas y pequeños tramos rocosos donde recala una buena cantidad de especies en migración.

El abrupto tramo del Concello de A Guarda que se abre al Atlántico así como su puerto, sobre todo si hay temporales, son excelentes puntos de observación de aves.

Las rutas
Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Ruta a pie o en bici “Haliaetus”

MEJOR ÉPOCA

Entre agosto y marzo

DISTANCIA

11 km (solo ida)

DURACIÓN

5 horas

DIFICULTAD

Ninguna

MUNICIPIOS

A Guarda

RECORRIDO

Puerto de A Guarda - Salcidos

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Puntos clave de la ruta:

  1. Este completo recorrido se inicia al sur del puerto de A Guarda (1) que, en invierno, puede deparar alguna sorpresa como la gaviota tridáctila o la cabecinegra. Un sendero litoral recorre el borde del mar y se adentra en el estuario hasta la junquera de Salcidos.
  2. En la punta de Santa Tegra (2) hay que estar atentos a las aves marinas, gaviotas y limícolas en paso.
  3. A continuación, en la playa de Camposancos (3) y otras playas cercanas, es posible ver limícolas como el correlimos tridáctilo.
  4. Tras pasar la localidad de A Pasaxe nos encontraremos un observatorio ornitológico (4) desde el que se puede observar la parte sur de la isla Canosa, un buen punto para el avistamiento de cormoranes grandes, garzas reales, garcetas comunes, ostreros euroasiáticos o zarapitos reales.
  5. Un poco más adelante del camping existente nos adentraremos en parte del juncal de Salcidos. Aquí hay otro observatorio ornitológico (5) cuya visita es imprescindible, ya que permite contemplar la isla Canosa donde, además de las habituales aves acuáticas, podremos ver aguiluchos laguneros, pálidos y águilas pescadoras. En época de migración deberemos estar atentos también a pequeñas aves entre las que podemos descubrir algún ruiseñor pechiazul.

Itinerario a pie o en bicicleta "Marítima"

MEJOR ÉPOCA

De septiembre a febrero

DISTANCIA

4 km (solo ida)

DURACIÓN

2 horas

DIFICULTAD

Ninguna

MUNICIPIOS

A Guarda

RECORRIDO

Puerto de A Guarda - Cala da Cetárea

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Puntos clave de la ruta:

  1. Partimos del puerto hacia el norte no sin antes revisar las inmediaciones del mismo (1).
  2. Atentos a las rocas a la orilla del mar, especialmente allí donde se acumulen algas (2) ya que podremos ver correlimos oscuros y otras limícolas.
  3. Hay que dirigir la mirada hacia el mar donde se avistan algunas aves marinas en paso como el alcatraz atlántico.
Las aves

La mejor época del año para observar aves en A Guarda se inicia a finales del verano y se prolonga hasta el inicio de la primavera siguiente. Finalizando la estación cálida, muchas especies que han nidificado en el norte de Europa emprenden el regreso a sus cuarteles de invierno. En ese momento podemos observar multitud de limícolas como correlimos tridáctilos y comunes, chorlitejos grandes y zarapitos reales y trinadores.

En invierno el estuario es un espectáculo de aves en el que destacan, entre otras muchas, las garzas reales y las garcetas comunes, el cormorán grande y el zarapito real. En esta estación, las aves rapaces pueden depararnos alguna sorpresa: aguiluchos pálidos y aguiluchos y águilas pescadoras se dejan ver en estos lugares. El panorama lo completan anátidas como las serretas medianas o pequeñas aves como los escribanos palustres.

n el tramo de costa atlántica y, en especial, en el puerto, podemos observar diferentes especies de gaviotas. En primavera destaca la presencia de especies típicas de cañaverales y juncales como el rascón o el carricero común.

Consejos y recursos
  • Si observamos grupos de gaviotas y/o limícolas en las playas, debemos guardar distancia para no molestarlas

  • Llevar calzado adecuado (botas de montaña con tejidos hidrófugos) en otoño e invierno para discurrir por los caminos

  • Desde los observatorios y desde la punta de Santa Tegra es conveniente el uso de telescopio.

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