Seguiremos una de las rutas marítimas jacobeas que se utilizaba en la Europa medieval para alcanzar Compostela. Desde Cedeira, donde contemplaremos los acantilados más elevados de Europa y visitaremos Santo André de Teixido, navegaremos en velero hasta Ferrol. Y desde aquí emprenderemos el Camino a Santiago en bicicleta.

Viviremos una trepidante aventura emulando a los antiguos peregrinos del norte de Europa y las islas Británicas, que antes de avanzar por tierra a la ciudad Santa de Santiago desembarcaban en el norte de Galicia.

Una costa que nos mostrará algunos de los acantilados más elevados de Europa en la Serra da Capelada, donde también se abre paso el precioso santuario de Santo André de Teixido. Navegaremos en velero hasta Ferrol, donde iniciaremos el Camino Inglés a Santiago de Compostela en bicicleta.

Más información...
- Torreón de los Andrade (Pontedeume). Tel_ 981 430 270
- Albergue de Bruma (Mesía). Tel_ 981 687 001
- Oficina del Peregrino (Santiago). www.peregrinossantiago.es

Día 1º

Navegamos en velero desde Cedeira hasta Ferrol
  

Os aconsejamos pernoctar en el entorno de Cedeira para aprovechar al máximo la jornada del día siguiente. En la comarca de Ferrol existe una variada red de hoteles de hasta cuatro estrellas que conviven con casas de turismo rural y otros establecimientos con encanto.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Los acantilados más elevados de Europa

Después de desayunar ponemos rumbo a un lugar conocido como Garita de Herbeira, a donde accedemos desde Cedeira. De camino es fácil ver caballos salvajes que pastan libres en los montes. La Garita es un mirador espectacular sobre la costa norte del Atlántico, enclavado en el corazón de la Serra da Capelada. Desde el pequeño edificio de mampostería de granito dominaréis una panorámica colosal que os descubrirá los acantilados más elevados de Europa, con una caída casi vertical sobre el nivel del mar de más de 600 metros.

Muy próximo se localiza el santuario de Santo André de Teixido. Un popular refrán proclama que allí “va de muerto quien no fue de vivo”. La capilla se encuentra en un pueblecito blanco que surge entre los acantilados, en el único punto donde las montañas se suavizan permitiendo su encaje. Dentro de la capilla encontraréis un original retablo que acoge la imagen manierista del Apóstol San Andrés. Os llamarán la atención los exvotos dejados en la ermita a la espera de la intercesión milagrosa del santo; o los “sanandresiños”, figuritas de colores hechas de pasta de pan que representan los símbolos de la llegada de San Andrés a estas tierras.

Un alto en la travesía para bañarnos en una playa paradisíaca

Dejamos este lugar repleto de mitos, leyendas y ritos y os sugerimos continuar a pie hasta Cedeira durante un trayecto de doce kilómetros de gran belleza natural. Para emular a los antiguos peregrinos a Santiago procedentes del norte de Europa y de las islas Británicas, que llegaban por barco hasta estas costas, os proponemos embarcaros a media mañana en un velero en el puerto de Cedeira navegando hasta Ferrol.

El periplo puede durar entre tres y cuatro horas, en función de los vientos. La travesía nos permite contemplar una costa agreste, salvaje e indómita que poco antes observábamos en tierra y participar como grumetes en las maniobras del velero. Si el tiempo es favorable podemos fondear en pequeñas calas inaccesibles de otro modo para darnos un chapuzón o hacerlo en otros arenales más conocidos como el de Pantín, considerado un verdadero paraíso para el surf.

Un refrán popular proclama que a Santo André de Teixido “vai de morto o que non foi de vivo”

De tapeo por el Ferrol Vello

Degustaremos a bordo o en la playa un picnic especialmente preparado para la ocasión. En el mar estad atentos pues no es raro avistar peces luna, calderones o grupos de delfines. Dejando atrás Punta Frouxeira, Cabo Prior y las lenguas de arena de San Xurxo y Doniños nos introducimos en la ajustada ría de Ferrol hasta el puerto de Curuxeiras, en el Ferrol Vello, acostumbrado desde siglos a recibir por mar a los peregrinos. Hoy apreciamos también un incesante tráfico de barcos que vienen y van de Mugardos, pueblecito marinero situado en la otra orilla.
Desembarcados y una vez acomodados en el establecimiento escogido podemos recorrer con más calma el Ferrol Vello lo que nos quede de tarde. Detrás del paseo de la Marina las calles conservan el típico sabor marinero. A la hora de cenar os sugerimos hacer como los ferrolanos, a quienes les encanta ir de tapeo por el barrio de A Magdalena, declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Día 2º

Abandonamos Ferrol en bicicleta, camino de Miño
  

Visitamos el castillo de San Felipe, que mandó construir Felipe II

Antes de partir por el Camino Inglés con nuestras bicicletas de montaña, propias o alquiladas, no podemos marcharnos de Ferrol sin visitar el majestuoso castillo de San Felipe, en la parte más estrecha de la ría. Formaba un auténtico triángulo de fuego para defender la ciudad de ataques enemigos, junto con los castillos de San Martín y la Palma, situados al otro lado de la ría. Esa fue la idea de Felipe II cuando lo mandó construir. Es visitable desde las diez de la mañana y en el interior nos sugieren un recorrido para conocer los 32 puntos más interesantes de la colosal construcción, al tiempo que aprenderemos léxico militar contemplando baterías, hornabeques o caponeras.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

De Ferrol a Pontedeume

Tras la visita estamos listos para iniciar la primera etapa sobre dos ruedas del Camino Inglés que nos conduce a Miño. Partimos del puerto de Curuxeiras, donde desembarcamos la víspera. Esta ruta jacobea está perfectamente señalizada durante todas las etapas y también en la ciudad, así que no será difícil orientarse por el entramado de calles y plazas hasta los barrios de Recemil y Caranza, a las afueras.
Desde aquí se llega al polígono industrial de A Gándara, muy próximo a Narón. Después vendrá Neda, tras pasar el molino de marea y el puente sobre el río Xubia.

El itinerario continúa por Fene y Cabanas. En el estuario del Eume, pasando la playa de A Madalena, seguimos el Paseo Marítimo hasta Pontedeume, que toma su nombre del puente del siglo XIV, una construcción emblemática del Camino que cruzaremos. En su origen poseía, además de un hospital de peregrinos, un total de 68 arcos, de los que hoy sólo se conservan 15.

Comemos en Pontedeume y pernoctamos en Miño

En Pontedeume pararemos a explorar su casco urbano y comer. En las céntricas calles de San Agustín, Os Ferreiros y Real encontraréis restaurantes donde saciar el apetito. No olvidéis pedir alguno de los exquisitos postres de la localidad, como la tarta de Pontedeume, los melindres, la prolla o el manguito eumés.

La plaza del Conde, el torreón de los Andrade, que completaba su recinto amurallado, la iglesia de las Virtudes y la de Santiago son algunos de los puntos de interés de la villa. Retomamos el Camino y, saliendo de Pontedeume, os aconsejamos tomar un desvío hacia la iglesia de Breamo, donde además de visitar este templo románico obtendréis una amplia panorámica sobre las rías de Betanzos, Ares y Ferrol.
Más adelante un curioso puente medieval de un único ojo sobre el río Baxoi nos conduce al final de la etapa en Miño, donde encontramos hospederías, pensiones y casas rurales donde cenar y pasar la noche.

Día 3º

De Miño a Ordes
  

Tras un buen desayuno abandonamos Miño por la calle Real para encontrarnos de nuevo con el mar. Siguiendo la línea de la costa, continuamos hasta el puente medieval do Porco, que cruza el río Lambre. Al pie del puente veréis tallada la escultura que representa el jabalí de la noble casa de los Andrade. Por zona de monte pasamos después Paderne y luego O Porto y Chantada.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Visitamos Betanzos y sus curiosas plazas y parques

Desde aquí comienza un descenso hasta Betanzos, capital de una de las provincias del antiguo Reino de Galicia. Esta bajada nos regala bonitas panorámicas de la ría y la zona de marisma hasta entrar en la que fue una de las principales villas de Galicia en tiempos de los Reyes Católicos.

El Camino se adentra por San Martín de Tiobre, donde está situado Betanzos o Vello, pasa la zona de Os Remedios y de ahí se introduce en el casco histórico por una de las puertas conservadas de la muralla medieval. Vale la pena acercarse hasta las iglesias de Santa María do Azougue y, sobre todo, San Francisco por los sepulcros medievales que alberga en su interior.

El Jardín Enciclopédico de Betanzos poseía estatuas de 265 Papas, literatos y emperadores

El Camino cruza la plaza de los Hermanos García Naveira, que podemos considerar el centro de la localidad. Está presidida por una regia fuente, con una escultura de Diana Cazadora de bronce fundido en un taller parisino en el siglo XIX. Os sugerimos que os acerquéis al Parque do Pasatempo, no muy lejos del casco urbano y que os sorprenderá por su enorme originalidad. Se pueden ver restos de las ruinas del Jardín Enciclopédico, formado por laberintos, fuentes, canales y estatuas de hasta 265 Papas, literatos y emperadores. Fue construido entre 1893 y 1914 a instancias de los hermanos García Naveira, indianos benefactores del pueblo, a modo de un pionero parque temático que ya se citaba en las guías de viajes de entonces.

Paramos a comer en el albergue de Bruma, en Mesía

Abandonamos Betanzos, no sin antes habernos provisto de un pequeño picnic que llevaremos en las alforjas de la bicicleta para degustar en el momento que nos entre el apetito durante el Camino. La ruta asciende hacia el municipio de Abegondo, donde cruza el puente de Limiñón, el de Presedo y sigue en dirección a Francos, Bocelo y Valardel. El itinerario se interna en el monte llegando a A Malata. Finalmente alcanzamos Bruma, donde hay un albergue de peregrinos y podemos parar a descansar y comer.

Fin de la jornada en Ordes

Reposados reemprendemos el Camino hacia el municipio de Ordes. La ruta pasa por O Seixo, Carreira, Mámoas y A Carballeira, donde comienza un tramo por el monte que conduce al lugar de A Rúa. Aquí hay una casa rural, ejemplo de las tradicionales casas de agras de la comarca de Ordes, donde podemos cenar y pasar la noche. Se cree que sus orígenes están ligados a la cercana iglesia de San Paio de Buscás, que podemos visitar. Otra opción es desviarnos hacia la localidad de Ordes, población en plena travesía de la N-550, que dispone de todos los servicios para cenar y descansar.

Día 4º

De Ordes a Santiago de Compostela
  

Os aconsejamos levantaros temprano y después de un buen desayuno continuar la ruta desde el lugar de A Rúa. Se deja atrás el molino de Trabe y el puente de O Cubo y se continúa hacia Outeiro de Abaixo, donde tomamos un sendero arbolado que conduce a la iglesia de San Xulián de Poulo y luego a A Senra.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

El Camino llega a los lugares de Carballo, Casanova de Pereiro y cruza el puente de posible origen medieval de Ponte Pereira para llegar a Carrás, zona de manantiales que en ocasiones dificulta el paso. Luego continuamos hacia Baxoia y llegamos a Sigüeiro, donde atravesamos el puente sobre el río Tambre. Es curiosa su mezcla de estilos, ya que tiene cuatro arcos románicos y uno gótico, debido a una reparación hecha en el siglo XIV. En la actualidad la N-550 lo usa para salvar este cauce fluvial, famoso por sus truchas.

Llegamos a Santiago de Compostela

En adelante la etapa transcurre casi en paralelo a la N-550 hasta el polígono del Tambre. Luego nos introducimos en Meixonfrío y poco después sale a nuestro paso el hermoso parque de Pablo Iglesias, ya en la ciudad de Santiago.
Cada vez estamos más próximos a la catedral, sólo nos queda salvar la Avenida Xoán XXIII. Refugiados bajo la gran marquesina sostenida por grandes pilares con forma de cono invertido se puede contemplar el campus norte de la Universidad y sus parques; detrás Monte Pío y en un tercer plano el Monte del Pedroso. Esta arteria de comunicación vincula la zona externa de Santiago con su casco histórico.

La monumental Praza do Obradoiro y la catedral

En la zona monumental el primer edificio imponente que vislumbramos es el convento de San Francisco, a la derecha e, inmediatamente después, la facultad de Medicina y luego el Hostal dos Reis Católicos. Entre este antiguo hospital de peregrinos, a la derecha, y el mágico arco del Pazo de Xelmírez, a la izquierda, se descubre ante nosotros la Praza do Obradoiro.

“A Compostela se acerca uno como quien se acerca al milagro”.
Álvaro Cunqueiro

Por fin podemos celebrar el éxito de nuestra peregrinación ante la sobrecogedora fachada de la catedral, un magnífico telón barroco para este templo románico. Bajo la mirada del Apóstol Santiago, que preside la fachada vestido de peregrino con su bastón y su capa y flanqueado por las grandes torres de 74 metros que parecen escalar al cielo, compartiremos la emoción con más peregrinos.

Antes de entrar al templo os recomendamos ir a la Oficina del Peregrino en la Rúa Carretas 33. Cuenta con servicios de consigna, parking de bicicletas y envío de éstas a destino. Nos sellarán la credencial y nos entregarán la “Compostela”, documento de origen medieval que acredita haber realizado el Camino.

A las doce podemos asistir a la Misa del Peregrino en la catedral, darle el abrazo al Apóstol y visitar sus reliquias descendiendo a la cripta, bajo el Altar Mayor. Contemplaremos el Pórtico da Gloria, obra cumbre de la escultura románica esculpida por el Maestro Mateo, donde se nos revela la visión apocalíptica de la Jerusalén celeste.

La Rúa do Franco debe su nombre a que, en otros tiempos, era el lugar donde se establecían los peregrinos franceses

Llega la hora de la comida. Casi en comunicación directa con la Praza do Obradoiro se encuentra la Rúa do Franco, así conocida por ser el lugar donde en tiempos se establecían los peregrinos franceses. Hoy existe una enorme oferta gastronómica con restaurantes de referencia y bares de tapeo. Nos parecerá curioso que muchos de ellos muestren a su entrada los productos en acuarios y cámaras refrigeradas.

Visita guiada o audioguía

Si pasáis la tarde en Compostela es imprescindible pasear alrededor de todas las plazas catedralicias y por las calles del casco antiguo. En la Rúa do Vilar existen dos oficinas de turismo, donde conseguir material útil y orientativo, solicitar una visita guiada o una audioguía, que nos permite recorrer la ciudad a nuestro ritmo sin perder detalle de datos, anécdotas y leyendas.

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