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Plantilla: miradoiros

MAR INIFINITO

Del monte Cepudo al monte Aloia... de Vigo a Tui por la sierra de O Galiñeiro
Somos auga, e a auga pode có máis duro.
Somos serra, a serra protéxenos, e nós protexerémola.
Manuel Rivas (en referencia a la sierra de O Galiñeiro)

En el entorno de la ría de Vigo, diversos miradores naturales ofrecen excelentes vistas panorámicas del litoral y del Parque Nacional das Illas Atlánticas. Bordeando la ría, el monte Cepudo es el punto de inicio de un recorrido que busca el Parque natural Monte Aloia a través de la sorprendente sierra de O Galiñeiro, que conecta las Rías Baixas con O Baixo Miño.

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Vigo y su ría

La ría de Vigo, a pesar de su concentración de población y desarrollo urbanístico ofrece buenas estampas costeras. La mayor ciudad de Galicia está rodeada por un cinto verde de montes y sierras que invitan al paseo y a la observación del paisaje.

Junto al cercano monte Alba (503 m), el monte Cepudo (527 m) es el punto de partida de este itinerario que presume de tener las mejores vistas de la ciudad. Desde este emplazamiento se divisa gran parte de la urbe y un amplio trecho de la costa sur de Galicia, incluyendo las diferentes bocanas de las Rías Baixas.

Cepudo y Alba forman parte de un gran parque forestal, equipado con diversos servicios para los días de ocio. La ermita de Nosa Señora da Alba protege espiritualmente la ría desde la cima del monte, atrayendo la mirada de quien contemple estos paisajes.

De Vigo a la Serra do Galiñeiro

Dejando atrás tierras viguesas, el recorrido entra en el municipio de Nigrán. Chandebrito nos recibe con su castro y con la iglesia del siglo XVIII.

De carácter tranquilo y rural, contrasta con las zonas más costeras de esta comarca de O Val Miñor, densamente pobladas. Después de pasar por Vincios, antes de cruzar por encima de la autopista, un desvío a la derecha nos introduce ya en la sierra de O Galiñeiro.

Sierra de O Galiñeiro
Galineiro

Se trata de una cadena montañosa que se extiende por los municipios de Vigo, Gondomar, O Porriño y Tui hasta llegar al monte Aloia, Parque natural que se asienta en el sector sureste de la sierra.

El tránsito por O Galiñeiro transcurre mayoritariamente entre tranquilos pinares que, de vez en cuando, permiten observar las cumbres rocosas de la sierra, incluyendo el monte Galiñeiro, pico más elevado que alcanza los 705 metros pese a la cercanía al litoral.

De la Serra do Galiñeiro al monte Aloia
Xeomorfoloxia

Tras diversos desvíos y una vez superada la aldea de Prado, transitaremos por el monte Aloia, que fue el primer espacio de Galicia declarado como Parque Natural, en el año 1979. Actualmente, es el más pequeño en superficie de los seis parques naturales gallegos.

En sus, aproximadamente, 750 hectáreas, las favorables condiciones climáticas, de suaves temperaturas y con abundante presencia de agua, permiten la convivencia de especies autóctonas (castaños, fresnos o sauces blancos) y una curiosa variedad de otras exóticas (abetos, cipreses o cedros) resultado de la repoblación de los años 20 dirigida por los ingenieros Daniel de la Sota y Rafael Areses. Este último le da nombre al Centro de Visitantes, la Casa do Enxeñeiro Areses, edificación del 1921 de arquitectura singular desde la que parte una interesante senda botánica con diversos paneles interpretativos.

Monte Aloia

Desde lo alto de la Cruz de San Xiao (664  m) las múltiples vistas permiten interpretar los paisajes de O Baixo Miño, de los valles fluviales de los ríos Louro y Miño, con el gran río gallego haciendo de frontera natural y administrativa con Portugal y llegando al mar a la altura del monte de Santa  Trega, que se puede divisar a lo lejos.

El monte Aloia es también lugar de relevancia patrimonial, material e inmaterial. La ermita de San Xiao y San Fins se levanta desde el siglo XVI sobre los restos de un castro. En el Alto dos Cubos, los restos castrexos dan paso a una larga muralla de varios kilómetros y constituida a base de grandes bloques de mampostería sin argamasa, denominada Muralla Ciclópea do Aloia, cuya función sigue siendo una incógnita.

Los misterios en relación al monte Aloia llevaron a pensar en él como localización del mítico monte Medulio, en el que las tribus galaicas prefirieron el suicidio a la dominación romana. La visita en un día de niebla, reforzará el misticismo del lugar, trasladando al visitante a épocas  pretéritas.

No te puedes perder

Castro de Chandebrito

El monte de O Castro define el entorno de la aldea de Chandebrito. Con sus 359 metros de altitud, constituye una perfecta atalaya de fuertes pendientes. Un emplazamiento defensivo que permite un amplio dominio visual de la ría de Vigo y de un gran tramo de la costa de Nigrán y Baiona.

Ocupado entre los siglos V a.C. e II d.C., su localización estratégica está acompañada de una muralla en la vertiente norte, la más desprotegida por la orografía. La localización era meticulosamente escogida para establecer los asentamientos de la cultura castrexa.

La disposición remite a los castros de montaña, con una organización en terrazas poco habitual en las comarcas costeras. El espacio interior se estructuraba para funciones concretas, contando con una zona con numerosas cuevas rocosas que fueron utilizadas como acrópolis, tal y como atestiguan los restos arqueológicos encontrados.

En las cercanías, la presencia de molinos y canales y una extensa red de caminos practicables para el senderismo completan un conjunto de alto interés histórico, natural y etnográfico.

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