A mediados del pasado siglo, las aguas del Sil fueron detenidas, pero eso no detuvo su vida que se vio transformada. Un gran humedal de poca profundidad con un excelente bosque de ribera acoge a un buen grupo de interesantes aves acuáticas.

Oasis en el Sil

Se trata de un embalse de un kilómetro y medio de largo por unos 600 metros de ancho sobre el valle del río Sil que fue construido en la década de los años 50 del siglo pasado. Dos pueblos flanquean el embalse, A Rúa y Petín, y aun así queda espacio para la naturaleza, especialmente en la cola del embalse donde la escasa profundidad y la existencia de sedimentos han permitido que se desarrollara un gran bosque de ribera que acoge una interesante fauna.

Es un lugar fácilmente accesible a pie que permite una visita tan sencilla como llena de aves.

Las rutas
Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Itinerario a pie o en bicicleta: A Rúa - cola del embalse

MEJOR ÉPOCA

De septiembre a junio, especialmente enero, febrero y mayo

DISTANCIA

1,8 Km

DURACIÓN

1 hora a pie, media hora en bicicleta

DIFICULTAD

Ninguna

MUNICIPIOS

A Rúa, Petín

RECORRIDO

A Rúa - Cola del embalse

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Puntos clave de la ruta:

  1. En la lámina de agua (1) son frecuentes los somormujos lavancos, así como patos de diferentes especies, especialmente en invierno.
  2. Al sur del embalse (2) encontramos un gran bosque fluvial en el que podemos observar, en primavera, nidos de garzas reales.
  3. En primavera y principios de verano son frecuentes los milanos negros y las cigüeñas comunes
  4. En las riberas encontramos especies como el cetia ruiseñor, el ruiseñor común, la curruca capirotada o el pito real.
Las aves

A lo largo del año podemos observar una serie de aves acuáticas características, como el somormujo lavanco y la garza real. En invierno se suman varias especies de anátidas y los cormoranes grandes. En primavera son frecuentes los milanos negros y la cigüeña blanca. Los sotos de la ribera son frecuentados todo el año por pequeñas aves.

Consejos y recursos
  • Las aves de los humedales son sensibles. Respetaremos su bienestar observándolas desde la periferia, por lo que un telescopio es una herramienta casi indispensable.

  • Por su accesibilidad y comodidad, este es un enclave ideal para iniciarse en la observación de aves acuáticas

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