El Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés tiene bosques que conviven con un paisaje granítico de montaña. De sus abruptas laderas se descuelgan torrentes y cascadas y aparecen pozas de aguas claras en las que es posible bañarse cuando aprieta el calor. Varios miliarios, una calzada y las ruinas de unas termas atestiguan la romanización de estas tierras. El río Caldo nos invita a relajarnos en sus aguas termales.

En el bosque, encontraremos la míticas cabaniñas o chivanas, en las que se refugiaban los ganaderos de antaño. No es difícil ver águilas reales y buitres remontando las corrientes de aire del parque. Ni rastrear la huella del lobo. O sorprender al escurridizo gato montés.

El Parque Nacional de Peneda-Gerês y el Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés se unen en las sierras que marcan los límites entre Portugal y Galicia, y este carácter transfronterizo enriquece aún más un espacio natural en el que la diversidad cultural y lingüística, unida a la variedad de bosques, el murmullo de torrentes y ríos, o los reflejos en las tranquilas aguas embalsadas nos ofrecerán una experiencia única.

Ruta de O Xurés
Punto de inicioTipo de rutaKmDuración estimadaDificultad en progresiónDificultad en orientación
Balneario Río Caldo (Lobios)Circular7,53 h 45 min.AltaMedia-alta
PERFIL: Gente con experiencia, que sabe manejar mapas y orientarse

Aunque son múltiples las rutas que permiten conocer todos los rincones del parque, proponemos una sencilla y de gran belleza.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Sobran razones para venir y permanecer en O Xurés: un mundo colgado entre las montañas de una frontera abierta a miradas, viajes y experiencias.

Desde el balneario de Lobios, remontaréis el río Caldo a través de la calzada romana hasta llegar a la Corga da Fecha, una cascada que merece la pena “escalar”. Una estrecha y pendiente senda, cuyas bellas vistas justificarán con creces el esfuerzo. Durante este trayecto, pasaréis por varias pozas naturales, cuyas aguas son de un color espectacular, casi mágico, que seguramente os hipnotizará hasta que por fin acabéis disfrutando de un buen chapuzón.

Tras las pozas, alcanzaréis las alturas del valle, desde donde podréis contemplar sugerentes vistas, tanto hacia el río Caldo como hacia las cumbres más elevadas de la escarpada sierra.

La bajada desde A Corga da Fecha la haréis por el mismo camino de subida. Y de nuevo en el río Caldo, buscaréis para vuestro regreso el paseo que discurre junto a éste, hasta llegar de nuevo al balneario.

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