En la Ribeira Sacra, cuna del monacato gallego, nos sorprenderán los viñedos dispuestos en bancales casi verticales y los abruptos cañones, seña de identidad de estos hermosos parajes.

Saborear estos vinos, perder la vista hacia un abismo de agua o refugiarse en verdaderas joyas del Románico, que fueron cuna del monacato gallego, son parte de este destino, pensado para inundar los sentidos.

La Ribeira Sacra, en el interior de Galicia, es como un corazón que bombea vida por los ríos Miño y Sil. Ambos formaron un paisaje de abruptos cañones mezclados de bosques autóctonos y especies mediterráneas, debido a un microclima especial. Esto lo agradece especialmente la vid, cultivada aquí en pendientes que parecen desafiar la gravedad.

Más información...
- Centro de Interpretación do Viño da Ribeira Sacra. Teléfono: 982 105 303 - www.centrovino-ribeirasacra.com
- Club Náutico de Doade. Teléfono: 982 260 196

Día 1º

En los orígenes de la ciudad de Monforte

Al atardecer llegaremos a Monforte de Lemos, capital y centro geográfico de la Ribeira Sacra. Sus alojamientos son variados y de excelente calidad.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Cuenta con un Parador en el mismo lugar donde germinó la ciudad, el monte de San Vicente, que ocupa las instalaciones del monasterio neoclásico de San Vicente y del Palacio de los Condes de Lemos. Junto con la Torre da Homenaxe, que se puede visitar, forman un conjunto monumental imponente que mantiene la traza de ciudad-fortaleza rodeada por una muralla, de la que aún se conservan amplios tramos.

Esta atalaya ofrece una vista privilegiada sobre la ciudad. Muy cerca y sin salir de intramuros se puede recorrer su burgo medieval. Aquí se asentó una importante comunidad judía, cuyas huellas se dejan notar en las calles Zapaterías, Falagueira y Pescaderías y, extramuros, en la Plaza de España.

Una visita al Centro de Interpretación do Viño da Ribeira Sacra

Recomendamos la visita al Centro de Interpretación do Viño da Ribeira Sacra. En este edificio histórico nos desvelarán todos los secretos de la producción vinícola y las variedades autóctonas, que son más de 90. Y su tienda las ofrece todas, junto a una cuidada selección de otros caldos gallegos y nacionales. Su moderno espacio expositivo, dotado de recursos audiovisuales, fotografías, esculturas y pinturas, muestra la extraordinaria singularidad y riqueza natural, artística, climática y paisajística de la Ribeira Sacra. Una visión de conjunto que nos preparará para absorber al día siguiente las intensas sensaciones que despiertan estos parajes.

Despediremos el complejo en su tapería. En ella podemos regar el paladar con un mencía y dejarnos tentar por un toque de cocina de autor, con productos gallegos de la más alta calidad, presentados como tapas creativas. Luego retomaremos el camino hacia el hotel, donde disfrutaremos de la cena.

Día 2º

Una aventura por los cañones del Sil, en catamarán o en tren turístico

Será necesario un consistente desayuno en el hotel para iniciar la aventura por los cañones del Sil, abruptas rupturas graníticas, símbolo del paisaje de la Ribeira Sacra.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Existen dos posibilidades de exploración. Una desde las profundidades del cañón, navegando sobre las aguas del Sil y la otra a vista de pájaro. Cautivadoras y emocionantes por igual, no tenemos que renunciar a ninguna si nos organizamos bien. Podemos resolver ambas desde Doade, en el ayuntamiento de Sober, a unos 13 kilómetros de Monforte de Lemos por la carretera LU-903.

A media mañana, desde su centro náutico parte uno de los catamaranes que recorre las aguas del Sil durante dos horas. Quedaremos boquiabiertos ante el paisaje que se alza sobre nuestros ojos. Soutos (terreno poblado de castaños), carballeiras (robledales) y también especies mediterráneas como el olivo parecen escalar por los desfiladeros, tiñéndolos de una gama increíble de rojos, amarillos y verdes, si es otoño.

La cuna del monacato gallego

Contemplaremos también como iglesias y capillas románicas salpican esta orografía. Estamos en la cuna del monacato gallego, con ejemplos sobresalientes como el monasterio románico de San Pedro de Rocas y los de Santa Cristina y Santo Estevo de Ribas de Sil, éste último reconvertido en Parador. El cultivo de la vid, que se extiende a lo largo de estos cuasi precipicios, en terrazas, también llamadas socalcos, atraerá poderosamente nuestra atención.

Comemos en una bodega típica

Tras el periplo fluvial, seguro que se despierta el apetito y el deseo de degustar los vinos de la Denominación de Origen Ribeira Sacra que ampara estas uvas, casi todas de variedad mencía. A la hora de comer es inevitable que la enología se ponga en pie de igualdad con la oferta gastronómica. Una alternativa recomendable es recurrir a las bodegas de Sober, que ofrecen servicio de restaurante de excelente calidad, con el aliciente de disfrutar de construcciones de arquitectura rural tradicional de la zona. No en vano, la Ribeira Sacra fue el entorno elegido por la primera casa de turismo rural que se abrió en Galicia.

El significado de la “viticultura heroica”

Después de la sobremesa estaremos listos para vivir nuevas experiencias, como un recorrido en tren turístico, que parte de Doade. Durante dos horas iremos serpenteando el terreno por pistas asfaltadas que nos encumbran por los cañones. Es obligada la parada en miradores estratégicos como el de Amandi, localidad famosa por su feria del vino, reconocida como de interés turístico de Galicia. Desde aquí nos sorprenderemos admirando los viñedos en bancales casi verticales y entenderemos entonces el significado de la expresión “viticultura heroica”.

Para reposar las emociones, el recorrido contempla una parada en una gran bodega, donde catar sus vinos, al tiempo que aprendemos más sobre la cadena de producción de la Denominación de Origen Ribeira Sacra. De regreso a Doade es hora de volver sobre nuestros pasos a Monforte de Lemos para descansar en el hotel. Antes podemos tapear por la ciudad, una costumbre muy arraigada en la zona.

Día 3º

De paseo por Monforte

Después del desayuno en el hotel y si contamos con tiempo antes de iniciar el regreso a casa, es recomendable un pequeño paseo por el casco histórico de Monforte de Lemos.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

En pocos metros cuadrados concentra valiosas sorpresas. Desde dos obras de El Greco, en la importante pinacoteca del Colegio de los Escolapios, conocido como el “Escorial gallego”, hasta una de las más importantes colecciones de arte sacro que existen en España, en el convento de las Madres Clarisas.

Estirar las piernas por el céntrico paseo a orillas del río Cabe es otra opción para llenarnos de energía antes del viaje de vuelta. Es probable encontrar barquitas de remos por sus aguas mansas, piragüistas y pescadores que darán una nota de color al paisaje.

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