Existe una ruta marítima y fluvial hacia Santiago, que remonta el río Ulla, desde la ría de Arousa hasta Padrón. Este periplo en barco tiene como aliciente la gran variedad de aves que podremos observar a ambas orillas del río. ¡Y es que sus carrizales, juncales y saucedas rebosan vida! También desde tierra podemos descubrir algunos de sus secretos: sólo necesitamos un poco de paciencia y aprovechar las primeras horas del día.

Carrizales en la Ruta Jacobea

Tradicionalmente usadas para la ganadería extensiva y para la obtención de madera, las vegas del último tramo del río Ulla se extienden hoy en día como un tapiz de carrizos, sauces y pequeños prados desde Pontecesures hasta el puente de Catoira y las históricas Torres do Oeste.

Este mosaico de vegetación de ribera, con pequeñas charcas, lodazales y praderas acoge en su seno interesantes poblaciones de aves palustres y acuáticas, así como comunidades de pájaros ligados al mosaico rural gallego.

Las rutas
Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Ruta en coche: Cañaverales del Ulla (Catoira/Dodro)

MEJOR ÉPOCA

En invierno y primavera

DURACIÓN

3 horas

DIFICULTAD

Ninguna

MUNICIPIOS

Catoira, Dodro, Rianxo

RECORRIDO

Cañaverales del Ulla (Catoira/Dodro)

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Puntos clave de la ruta:

  1. Recorrido por zonas palustres próximas al río Ulla. Desde las Torres do Oeste y su cañaveral (1), donde veremos el rascón europeo y el ruiseñor pechiazul, pasamos sobre el puente de Catoira.
  2. Observando los márgenes del río, podremos ver cormoranes grandes, y garcetas.
  3. En la rotonda, tomamos hacia la derecha por una pista paralela al río en A Loira (2). Aquí podremos encontrar currucas cabecinegras y escribanos montesinos.
  4. Tras unos 2 km, llegamos al límite del ayuntamiento de Dodro (2). En este punto, seguimos una carretera hacia el este, no lejos del río por el borde de un pinar y de una amplia zona de fincas agrícolas (4). En la zona de pinar es posible avistar el chotacabras europeo o el camachuelo común. En los espacios agrícolas, lechuzas y pico de coral.
  5. Tras pasar al lado de la depuradora de O Redondo (5), donde se puede observar el agateador y el bisbita arbóreo, tomamos cualquiera de las pistas que nos conducen al río, especialmente una en el lugar de Redondiño. En esta zona (6) se registra presencia de bisbita alpino y escribano palustre.
  6. Siguiendo los caminos y una pista paralela a un tendido de alta tensión, veremos el alcaudón dorsirrojo y la oropéndola europea.
  7. Llegamos a los cañaverales de O Agro Vello (7) donde es posible ver carricero y alcotán europeo. Ocasionalmente también carricero tordal. En los juncales de As Vesadas (8) se localizan, a finales del verano, carrecines comunes y cejudos.
  8. Por una pista accedemos a la AC-305 en Tallós. Aquí podremos ver cárabo común y gorrión molinero. Por último, discurriremos hacia el oeste por Tallós hasta el puente de Catoira, ocasión de observar el mosquitero ibérico y el escribano soteño.

 

Ruta a pie o en bicicleta: Veiga da Cruz (Dodro)

MEJOR ÉPOCA

Invierno y primavera

DURACIÓN

3-4 h a pie y 2-3 h en bicicleta

DIFICULTAD

Ninguna

MUNICIPIOS

Dodro, Padrón

RECORRIDO

Veiga da Cruz (Dodro)

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.

Puntos clave de la ruta:

  1. Desde la confluencia del río Sar con el Ulla (1), seguimos paralelos al río Sar, que fluye canalizado, hasta una pista a la izquierda. En esta zona se avista el mochuelo europeo y el gorrión molinero.
  2. Este camino nos lleva a través de las fincas de Lestrove (2) (donde veremos lavanderas boyeras y oropéndolas europeas) hasta A Cancela Abrea (3) donde es posible ver lechuzas y camachuelos.
  3. En A Veiga da Cruz (4) buscaremos rascón europeo, curruca mosquitera y escribano palustre y regresaremos al río Sar por el mismo itinerario

 

Las aves

En los carrizales del bajo Ulla encontraremos carriceros comunes, rascones europeos, mosquiteros ibéricos y, sobre todo, los amenazados escribanos palustres iberoccidentales. Los lances de caza de los alcotanes europeos son habituales en mayo y en los atardeceres de principios de septiembre cientos de golondrinas comunes se preparan para emprender su viaje de regreso a África. Por último, en el mes de agosto entre los juncales que aún se conservan junto al río hacen acto de presencia los carrecines comunes y cejudos.

Consejos y recursos
  • Llevar calzado adecuado (botas de agua o de tejidos hidrófugos) en otoño e invierno.

  • Es mejor realizar las visitas a primera hora de la mañana para disfrutar del coro de las aves de carrizal.

  • Transitar sólo por caminos, sin invadir las fincas agrícolas.

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