En pleno verano parece que la naturaleza descansa. Pero no es así. Miles de aves que acaban de finalizar su reproducción en el norte y centro de Europa comienzan un viaje de miles de quilómetros en dirección al sur. Muchas de esas aves pasan por Galicia, especialmente las acuáticas y marinas, que nos proporcionan uno de los espectáculos más llamativos de la naturaleza.

Galicia tiene uno de los mejores puntos de observación de todo el continente

Galicia tiene uno de los mejores puntos de observación de todo el continente, se trata del cabo de Estaca de Bares, el punto más septentrional de la península Ibérica que separa el Atlántico del Cantábrico. Entre el mes de agosto y el de septiembre podemos ver miles de aves marinas de decenas de especies pasando continuamente en viaje al sur. A los frecuentes alcatraces atlánticos se les unen charranes comunes, árticos y patinegros, págalos parásitos, etc. Sin duda es uno de los mayores espectáculos migratorios de Europa.

Ahora bien, no es Estaca de Bares el único punto de observación de este fenómeno: muchos otros cabos a lo largo de la costa gallega nos ofrecerán la misma posibilidad: Cabo Prior en Ferrolterra, la Punta das Olas próxima a Coruña, los cabos Roncudo y Touriñán en A Costa da Morte, el de Corrubedo en el Parque Natural del mismo nombre, o el Silleiro, son algunos buenos ejemplos.

Puede haber recursos que no están georreferenciados y, por lo tanto, no los estás visualizando.
Buitre negro (Aegypius monachus)
Págalo grande (Catharacta skua)
Cernícalo primilla (Falco naumanni)
Gaviota de Sabine (Xema sabini)
Los humedales, especialmente los costeros, bullen de vida alada

Son docenas las especies de aves acuáticas que, en su viaje, realizan en ellos una parada de unos días o unas horas. No debemos dejar de acudir a las rías y estuarios: las rías de Ribadeo y Foz, la Ria de Ortigueira, la Ría do Burgo, el estuario de Ponteceso en la Costa da Morte, todo el complejo húmedo en torno a O Grove y el esteiro do Miño en A Guarda son sitios destacados para observar limícolas como zarapitos reales y trinadores, correlimos comunes, tridáctilos, chorlitejos grandes, chorlitos grises, archibebes comunes, agujas colipinta y colinegras, etc. 

En los humedales también podremos observar otras especies como el aguilucho lagunero en migración o dispersión. Deberemos estar atentos sobre todo a los juncales y cañaverales.
 

Al igual que en el mes anterior, en las áreas de montaña las concentraciones de aves rapaces, afanadas en aprovechar las efímeras fuentes de alimento

Al igual que en el mes anterior, en las áreas de montaña las concentraciones de aves rapaces, afanadas en aprovechar las efímeras fuentes de alimento, pueden llegar a ser espectaculares. En el Macizo Central, en torno a los montes más elevados de Os Ancares y Montes de Cervantes, Pena Trevinca y Serra do Eixe, O Courel o en la Serra do Suído podemos observar buenas concentraciones de estas aves: desde cernícalos vulgares a buitres leonados y negros.

Un fenómeno temporal de extraordinario interés es el que protagoniza el cernícalo primilla. Se trata de una pequeña rapaz ligada a construcciones humanas y campos de labor, frecuente en algunos puntos de la Península Ibérica pero que no cría en Galicia. Seriamente amenazada hace apenas una década, en los últimos años tras su nidificación se desplaza al norte para alimentarse y ganar peso a cuenta de los insectos que en las áreas más septentrionales todavía encuentran. Estarán aquí unas breves semanas y de nuevo partirán al sur para invernar en el África subsahariana. Debemos estar atentos: en cualquier lugar podemos ver alguno, aunque es en la Serra dos Ancares y Montes de Cervantes o, especialmente, en A Veiga do Pumar en A Terra Chá donde tendremos más posibilidades de observarlos.
 

No te puedes perder

Ago
  • Los humedales costeros. Miles de aves acuáticas de diferentes especies recalan en ellos: desde las Rías de Ribadeo y Foz al esteiro do Miño en A Guarda. Es importante usar telescopio. En los ecosistemas de estuario procuraremos realizar nuestras observaciones cuando la marea esté subiendo, que es cuando las aves se aproximarán a nosotros.
  • A las lagunas litorales como la de Xarfas en Louro, lo mejor es acudir a última hora de la tarde. Muchas aves como garzas reales, garcetas o gaviotas reidoras se dan cita en estos humedales para pasar la noche.
  • Cuando nos acerquemos a Estaca de Bares es importante saber cómo va a soplar el viento. Si lo hace desde el norte o el noroeste, las aves pasarán más próximas a la costa y nuestras observaciones serán mejores. Además, con algo de suerte podremos ver especies menos comunes que, generalmente, pasan más lejos de la costa.
  • Para ver mayores concentraciones de aves rapaces, tendremos que acercarnos a las partes altas de sierras como las del Macizo Central, Os Ancares y Montes de Cervantes, Pena Trevinca e Serra do Eixe, O Courel, etc.
  • No sólo migran aves acuáticas y marinas. En prácticamente cualquier lugar podremos observar pájaros especies infrecuentes o incluso sólo observables en esta época del año como el papamoscas gris, o el mosquitero musical. Para avistarlas, podemos probar a pasear por cualquier bosque de ribera o por áreas de campiña en las que existan bosquetes bien conservados.
     
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